lunes, 19 de agosto de 2013

AUTO-CRITICA Y REFLEXIONES

SALONES, SILLAS UNIVERSITARIAS Y PRESENTACIONES: ENEMIGOS DE LAS EXIGENCIAS DE LAS NUEVAS GENERACIONES DE ESTUDIANTES.


Atreverse a pensar, es una de las más maravillosas campañas que he tenido la fortuna de apreciar y sentir muy cerca, la hacen en la Universidad EAFIT, cada vez que veo una frase de esas que seguramente yo la he pronunciado, siento vergüenza, en estos dos últimos años (creo que comenzó el año pasado la campaña), me ha movido el piso, me ha puesto en un estado de auto-crítica permanente. Siento vergüenza porque son los argumentos de políticos, corruptos del sector público y privado (ya no se sabe cuál es mas), mediocres que quieren conseguir el poder a la fuerza y hasta personas del común honestas que siempre caminan por una línea de valores muy arraigada a su educación familiar.

Quiero atreverme a pensar, a rflexionar y hacerme una auto-crítica, es algo propio, es una reflexión  que me he realizado desde hace tiempo de lo que hago como profesor, no estoy criticando el obsoleto, atrasado y mutilador sistema educativo nuestro, tampoco pretendo que esto sea tenido en cuenta por nadie, solo quiero compartir mis reflexiones y auto-crítica.

Cada vez estoy más convencido que los salones de clase, las sillas universitarias, las evaluaciones y las clases a punto de presentaciones comúnmente en PowerPoint (la involución de los medios para la educación), son los instrumentos más obsoletos y retrógrados que yo utilizo como profesor (muchos estarán de acuerdo, otros me comenzarán a ver como enemigo del sistema, porque son muchos los que utilizan lo mismo), me siento muy frustrado.

Las nuevas generaciones, nuestros jóvenes, incluso la personas que hoy tienen experiencia profesional y van a las Universidades a fortalecer sus conocimientos en Especializaciones y Maestrías, reclaman espacios abiertos y medios que permitan la intervención activa, espacios y metodologías para compartir conocimiento, debatir conceptos y aprender conjuntamente como equipo (profesor y alumno, cada vez habrá menos diferencia, los dos aprenden). Nos quedamos congelados en el tiempo, con lo mismo, queremos lograr cambios y hacer las cosas diferentes: crear, innovar, inventar, ser más competitivos,  como lograrlo y cómo puedo yo contribuir cuando soy uno más que participa y está haciendo parte de los campos de mutilación del talento de muchos de nuestros jóvenes?.

Que apenado me siento saber que todavía hago evaluaciones individuales en el encierro de un salón, siento horror que todavía hago evaluaciones en el campo que me desempeño (la Ingeniería de Software y de Sistemas) con preguntas de falso y verdadero o selección múltiple, me siento mutilando toda posibilidad de pensar, razonar , argumentar o proponer nuevas formas, me siento un profesor del siglo antepasado dando golpes con regla o parando al estudiante en la esquina del castigo (jóvenes y profesionales, perdónenme muchas más de estas, buscare como no hacerlo, así el sistema me lo imponga). Esto es un absurdo, son la evidencia de una educación atrasada, para una sociedad que la ven en decadencia (así nos quieren hacer ver los que a esta América grande la saquearon, solo llevamos 200 años tratando de salir de 300 años de exterminio de nuestras culturas y conocimiento ancestral).  Las evaluaciones que hoy hacemos son un instrumento inquisidor, que horroriza y mutila, deja huellas imborrables en nuestros jóvenes, les destruye cualquier posibilidad de crear y encontrar nuevas formas de hacer las cosas, es impositiva y mediocre, aun así tenemos profesionales brillantes que logran sobreponerse a la adversidad  y los obstáculos de esta atrasada educación y son destacados en muchas partes del mundo.

Me siento abatido y derrotado parado frente a los estudiantes pasando 20, 30, 40 o hasta 50 páginas de PowerPoint, que apenada me siento cuando salgo de clase, que impotente y mediocre me siento, que vergüenza me da con todos y cada uno que hasta profesor me dicen cuándo se van, que arcaico ese método de compartir conocimiento, que herramienta de mutilación estamos utilizando, muchos deciden anestesiarse y dormir para no sufrir daños severos.  Hago intentos que seguramente van en contra de la magnificencia de los más solmenes métodos pedagógicos  y de los argumentos de los más notables diseñadores del sistema educativo, pero son solo intentos, nada con el suficiente poder del cambio que tengan impacto, muchos de estos intentos  solo me han traído frustración y mucho desesperanza.

Los salones de clase son el lugar más deprimente y desconsolador, atiborrados en sitios contaminados de sillas incómodas con la absoluta carencia de ergonomía, son sillas del tormento que debe ser soportada dos o cuatro horas por un ser con un sistema nervioso muy sensible al maltrato (seres humanos), son la evidencia y la muestra misma (algo tan simple) del absurdo que pretendemos hacer con los alumnos, queremos eficiencia con instrumentos arcaicos. Deben haber nuevas formas y arquitecturas evolucionadas que permitan tener espacios libres, abiertos, de salones con sillas y mesas para humanos (para todos, que sean espacios incluyentes y no descriminatorios), las mesas y las sillas solo deben estas cuando sean necesarias.


Soy enfático en insistir que es una auto-crítica, solo me compete a mí, no está dirigida a nadie diferente de quien escribe, pero si nos debiéramos atrever a reflexionar de que es SER PROFESOR para las nuevas generaciones.

5 comentarios:

  1. Luis,

    me gusta ajustar cada semestre mi metodología de enseñanza. Desde hace varios no utilizo diapositivas y estoy tratando de aplicar muchos principios del agilismo en clase.

    Este semestre es el que más de estos principios he aplicado, al punto que el curso no tenía contenido al inicio, solo un tema general: ingeniería de software. Los contenidos surgieron de los estudiantes, y los estudiantes mismos son los encargados de que los temas sean dados.

    Aún debo ajustar muchos aspectos, pero siento mucha satisfacción con lo que percibo en clase. Todavía debo refinar especialmente el tema de la calificación, pero es algo que con el tiempo se logrará.

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    1. Buena por esa! Esta reflexión que hago es permanente, es una auto-critica y también lo he intentado, no me siento satisfecho todavía a pesar que lo he intentado, creo que hacen falta profesores como vos que también están haciendo cosas que reemplacen a una generación obsoleta de muchos de nosotros que ya sobramos!

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    2. Les cuento que estoy dictando temáticas de didácticas para diferentes carreras en la Universidad del Magdalena con sede en Arboletes, en la que no se cuentan con los recursos para hacer presentaciones ppt y me las he ingeniado para diseñar cada clase con un componente participativo y con actividades que a través del descubrimiento, los mismos estudiantes concluyen, Luego les doy el material que se tiene en relación con el tema y se sienten satisfechos de haber apuntado ellos mismos y desde su experiencia a lo que dicen los expertos.

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  2. Hola Luis Fernando

    Tocas un tema que lo veo cada vez más vigente, ante las posiciones que alcanzo a percibir de los estudiantes durante sus actividades académicas. Comparto la idea de declararnos todos como estudiantes e investigadores, gente que se pregunta cuestiones y busca respuestas; en lo particular eso fue lo que me inclinó a ser docente, poder escudriñar caminos interesantes.

    La disponibilidad de la información ha cambiado sustancialmente; me parece que los cambios introducidos por el Internet y el Multimedia se podrían equiparar con el cambio introducido con la llegada de la imprenta. Como un hecho preocupante, el sistema educativo no adaptó muy bien a la llegada de ésta y parece que pasará lo mismo con la llegada de aquellos. No era extraño en pleno siglo XX encontrar profesores que escondían los libros a sus estudiantes para que "no tuviesen las preguntas del examen"; así las clases eran una reproducción del libro de texto en su parte teórica, a modo de tiza y tablero, o en su versión moderna, de diapositivas. Ya desde la aparición del libro había que cambiar el modelo; pero se hizo muy poco en pro de ello. Con la llegada del Internet y el Multimedia, se abren otras posibilidades de conversación entre los lectores, e incluso con los autores. Este último aspecto, destacable, si se retoma el sentido original de la cátedra, en el cual el catedrático explicaba en forma oral tesis de su autoría, lo que no se da en el docente contemporáneo, quien en gran parte de su quehacer, replica las tesis expuestas por otros autores, casi sin la presencia de la crítica.

    Debemos dar un giro desde la búsqueda de información a la búsqueda de preguntas y respuestas; las clases con diapositivas se han vuelto informativas, mientras que las que exploran preguntas y respuestas son más formativas; considerando que la información tiende a cambiar su vigencia en el tiempo, las clases formativas nos preparan mejor para abordar nuestro cada vez más cambiante y cuestionado conocimiento del mundo.

    Como nadie nació aprendido, debemos reconocer que no tenemos un camino ideal identificado para la enseñanza-aprendizaje; sin embargo, también debemos reconocer que el modelo empleado en la actualidad podría ser contrastado con muchas variantes que vale la pena explorar.

    Gracias por compartirnos tus pensamientos al respecto,

    Oscar

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