sábado, 6 de julio de 2013

SER PROFESOR

Muchas personas que enseñan en Universidades (es el ámbito que conozco, en específico en Medellín, Colombia), no les gusta les digan profesor, prefieren especialmente los llamen Doctor o por el nombre, preferiblemente con acento extranjero, a mí me gusta cuando encuentro a alguien y se dirige a mí y me  dice “profesor” me siento muy alagado aunque en varias ocasiones siento mucha pena cuando es un estudiante porque sé que no he estado a la altura de los estudiantes con quienes he tenido la fortuna de aprender, porque yo no enseño.

En los últimos años he sentido mucha frustración y de verdad mucha pena con los estudiantes, desde 1992 que dicté la primera clase en una Universidad a estas alturas de en nuevo siglo y una supuesta era del conocimiento, siento que lo único en lo que se ha evolucionado es del pizarrón al que se escribía con tiza al PowerPoint (muchos creerán que es la evolución y desarrollo pedagógico más trascendental de todos los tiempos).

Siempre he estado como profesor en áreas de Ingeniería de Software, y seguramente pasará en otras disciplinas, pero muchos creemos estar enseñando la verdad absoluta porque no tenemos la capacidad de aprender con los estudiantes de estas nuevas generaciones, no estamos muchas veces con la apertura para aprender de nuestros estudiantes, estamos convencidos de estarles enseñando lo que supuestamente son capaces de aprender porque no aceptamos que pueden saber más que nosotros o por lo menos más capacidad de aprender más rápido que muchos de nosotros.

Estoy convencido que nuestro modelo educativo se quedó estancado en el tiempo, lo congelaron las eminencias de la pedagogía que nunca han dado un minuto de clase y legislan, con un agravante, muchos modelos pedagógicos (si así se pueden llamar así) de muchos profesores de las Universidades son un obstáculo para impulsar el aprendizaje, se quedaron estáticos en el tiempo y creen que la mejor manera de aprender es enseñar poco y rajar mucho a los estudiantes, eso los hace los mejores.

La manera como hacemos transferencia de conocimiento o mejor, como facilitamos la trasferencia de conocimiento a nuestros alumnos, me atrevería a decir que es nula en espacios para los  innovadores y creadores, creemos tener la verdad absoluta y que solo lo limitado que sabemos es útil, lo que no sabemos no se puede ser propuesto por los alumnos.

Me siento haciendo parte de una Educación Superior en decadencia como muchas de las cosas de nuestra sociedad (corrupción a todo nivel, falta de ética y valores, verdadero compromiso social y ambiental, en fin tantas cosas),  no comprendemos, mejor no aceptamos que hay un mundo diferente, una generación diferente, una sociedad diferente que requiere formas diferentes de apropiar conocimiento, muchos profesores no saben (peor, no sabe que no sabe) que pertenecemos a un mundo diferente,  que las nuevas generaciones tienen capacidades diferentes, nuestros jóvenes son diferentes y han tenido acceso a más información de la que tuvimos los que nacimos en el siglo pasado y enseñamos desde entonces.

No todo es negativo, conozco el esfuerzo de unos pocos líderes y verdaderos maestros, que permanentemente se están auto cuestionando y proponiendo nuevas formas de enfocar los modelos de educación, pero veo esfuerzos inútiles porque hay fuerzas muy poderosas, incluso luchas territoriales dentro de las Universidades  por el poder, que no permitirán un cambio trascendental.

Parte del cuestionamiento está en preguntar ¿Porque nuestras Universidades no son abiertas a la sociedad, están cercadas por muros y rejas o puertas blindadas en los centros de investigación?  ¿De qué tienen tanto miedo los sabios que imparten conocimiento y a veces con mezquindad? la disculpa es la seguridad, entonces ¿porque si su sabiduría es tal, porque no han solucionado el problema de seguridad en nuestra sociedad? Creo que es parte de la decadencia.


Finalmente, yo estoy convencido que el Maestro o Profesor que no busca que sus cercanos llámese discípulos, alumnos o como quieran tratar de hacer jerarquías, lo superen, le quedará debiendo a la sociedad y no contribuirá al cambio, estará atizando las llamas de la decadencia.

PREFERIMOS DISCUTIR SOBRE LA FLEXIBILIDAD

Cuando escucho o veo escrito la palabra evangelizadores, me causa estupor, me remonto a lo que he leído de la historia funesta y desafortunada de los pueblos de América Latina con la conquista Española (que mala jugada de la historia a nuestros habitantes antepasados de estas tierras),  siento estupor porque la evangelización se imparte a quienes se creen ignorantes de una verdad única, quien es quien para hacer del manifiesto ágil (http://agilemanifesto.org/)  una doctrina y pensar que quien no tiene prácticas ágiles es ignorante, quien es quien para creer que es una verdad absoluta.

El manifiesto ágil está siendo manipulado por los falsos evangelizadores de los movimiento que se hacen llamar agilístas, el manifiesto lo entiendo como un conjunto de valores y principios que están por fuera de querer ser una doctrina, se propone como una alternativa diferente para lograr resultados, solo eso, quienes lo elaboraron (nunca he leído otra cosa diferentes de sus creadores: Kent Beck, Martin Fowler, Robert C. Martin y demás autores) propusieron a partir de las experiencias nuevos enfoques y alternativas, no le dieron nombre específico o marca alguna que se quisiera imponer, solo le dieron apertura a nuevos formas de hacer las cosas mejor.

Todas las compañías en el mundo global y en la sociedad del conocimiento, están buscando centrar sus estrategias de futuro en la adquirir Excelencia Operacional, ser Híper Competitivas y Dinámicas, de estas estrategias  no pueden ser ajenas  nuestras compañías de una industria de software naciente y nuestros emprendedores con nuevas propuestas de valor para los mercados del mundo. Seguro que muchos de nuestros empresarios (los honestos y competidores leales) piensan en llevar a sus empresa a niveles de clase mundial, tienen una visión holística de sus compañías y saben que deben tener un sistema de procesos robusto y alineado con su estrategia de negocio (buscan la Excelencia Operacional); son empresarios que han entendido que deben mantener una perfecta alineación entre el desarrollo tecnológico y las estrategias de negocio, invierten en investigación y en tener talento humano con capacidades para mantener la excelencia y producir valor para sus clientes (saben cómo lograr la Híper  Competitividad); finalmente creen en una compañía flexible y liviana en todas sus extensiones, consideran que hay que desarrollar capacidades para enfrentar el cambio, hacer alianzas y además dar respuesta a las diferentes retos del mercado, no piensan en modelos absolutos y están seguros que para producir valor se debe innovar y que para lograr innovar se requiere: velocidad, disciplina, planeación, visión de futuro y sobretodo ética en las prácticas con sus competidores (tienen la capacidad para hacer de su compañía una organización dinámica).

Basados en estas perspectivas, considero que la discusión debe estar centrada en como logro flexibilidad, como diseño y adopto  diferentes alternativas que me permitan enfrentar el mundo cambiante y con múltiples oportunidades, como me puedo mantener en una industria en donde se puede producir valor siempre en cuando se busque innovaciones en procesos, mercados, productos, servicios y estrategias. La discusión facilista y mal fundamentada en la que se trata de imponer enfoques, debe ser reorientada por los que equivocadamente hacen interpretaciones amañadas.

La flexibilidad se debe entender como una capacidad de una organización para amoldar o utilizar sus capacidades para la solución de un problema, acorde al problema, optimizando recursos y enfocada en los resultados con valor para sus clientes. La combinación de problemas y alternativas de solución es extensa, por esto, cada compañía debe desarrollar capacidades propias (ADN corporativo) que se trasmite generación tras generación y permanece con el tiempo, se perfecciona y se hace más inmune al fracaso, los resultados cada vez son mejores para la organización y los clientes.

Adquirir flexibilidad es de tiempo y requiere recursos humanos con las competencias necesarias para mantener el equilibrio entre el problema y el cómo se le da solución a este, han formado patrones de comportamiento que les da la capacidad para tomar decisiones de forma autónoma como equipo y están enfocados en el producto final del proceso que utilizan para lograr el objetivo independientemente de nombre o marca de donde o como se hayan adoptado un modelo de procesos.

La flexibilidad se ve amenazada cuando se imponen enfoques que se vuelven camisas de fuerza para los equipos que han adquirido madurez,  cuando como primera condición no hay un equipo equilibrado y con capacidad para ser auto dirigido y versátil, o finalmente cuando se imponen doctrinas absolutas que no permiten equilibrar y alinear las dimensiones del problema  con la dimensión de la solución.

Frente a un enfoque de flexibilidad, es inútil discutir si es mejor una metodología u otra, se vuelve irrelevante porque lo que han interiorizado los equipos son buenas prácticas y se han adquirido capacidades para amoldarse a los cambios, se tiene metas claras fijadas en el producto y los resultados con valor para el cliente. No es muy entendible como se puede falsear y denigrar de prácticas que nunca se han usado o que han sido mal adoptadas, el problema de los marcos metodológicos no son ellos como tal, son las malas formas de adopción.

Cuando se ha adquirido capacidades y se es flexible, existe mayor enfoque en el producto, la gestión de proyectos se vuelven una simple hoja de ruta que se centran en administrar y optimizar los recursos para obtener los resultados, los equipos de trabajo y las buenas prácticas en producir valor agregado para su cliente en la entrega de un producto que no solo satisfaga sino que sorprenda, garantizando que los resultados se comienzan a ver desde las etapas tempranas.

Finalmente siento mucho que bien intencionados promotores e impulsadores (estoy convencido que saben, tienen la experiencia y quieren aportar) de buenas prácticas  y generación de alternativas diferentes para fortalecer la industria y facilitar que muchos de nuestro emprendedores comiencen un desarrollo de sus compañías usando prácticas como las ágiles que así como otras buenas prácticas fortalecerán nuestra industria, sean usados por mercaderes inescrupulosos que no reconocen la ética y los valores de la sana competencia como principios básicos de una sociedad evolucionada.


Somos muchos los que agradecemos se generen movimientos que dinamicen la industria de software y se abran espacios para el fortalecimiento de esta, que potenciemos las capacidades para innovar y llegar a mercados antes considerados inasequibles, igualmente esos muchos estaremos atentos y no permitiremos se desvié la atención de muchas de nuestra pequeñas compañías y emprendedores por caminos de falsas evangelizaciones o doctrinas que terminarán haciéndolas fracasar. Confiamos en  muchas de nuestras instituciones y líderes de quienes estamos seguros nos ayudarán a no permitir se nos engañen como en la conquista y saqueen nuestras riquezas, ya no es oro, pero si es mucho conocimiento y recursos humanos con mucha capacidad para innovar.